Equilibrio natural en una simbiosis única.

Como la luz cuando se refleja en un cristal, la realidad se transforma a sí misma infinitamente, creando una danza eterna de cambio continuo, provocando la renovación de uno mismo día a día.

En OI SIDE lo inmóvil es invisible ante nuestros ojos, en cambio, lo que sí se puede vislumbrar es aquello que se adapta y muta.

El ser humano mismo es un espíritu en rebeldía ante lo aparentemente inmutable. Pensar y sentir aquello que deseamos, sin que esto exista fuera de nuestro propio ser es en sí mismo un acto de creación y una metamorfosis.

Gracias a la imaginación encontramos una realidad distinta, un mundo diferente y necesario como primer paso transformador hacia la creación de un cambio de aquello que no deseamos, eso es la esperanza: libertad de cambio.

La esperanza nace del principio cuántico del probabilismo, una constante que nos enseña que nada está determinado y nada es inmutable.

Porque en OI SIDE solo siendo metamórficos
somos libres